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Juan Javier Rivera Andía, Di Giminiani, Piergiorgio: Sentient Lands. Indigeneity, Property, and Political Imagination in Neoliberal Chile. Tucson: University of Arizona Press, 2018. 246 pp. ISBN 978-​0-​8165-​3552-​1. Price: $ 55.00 in:

Anthropos, page 205 - 207

Anthropos, Volume 115 (2020), Issue 1, ISSN: 0257-9774, ISSN online: 0257-9774, https://doi.org/10.5771/0257-9774-2020-1-205

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sey schnell klar, dass sein ethnografisches Instrumenta‐ rium auch visuelle bzw. Bildtechniken würde umfassen müssen. Methodisch positioniert sich Causey in der Mitte zwi‐ schen Beobachtung und Teilnahme; auch einen künst‐ lich aufgebauten Gegensatz von Kunst und Anthropolo‐ gie lehnt er ab: “Participation – being active, alive, vital – is as essential as observation – using your reserve, fo‐ cus, and concentration. The two of them will, I hope, come together in what I am calling ‘seeing-drawing’” (11). Weder eine Anleitung zur Ethnografie noch eine Anleitung zum Zeichnen ist beabsichtigt, sondern das Zeichnen wird im Sinne einer “Graphic Anthropology” (Tim Ingold) zur unterstützenden ethnografischen Me‐ thode. Zwar bietet das Buch Hand, wie zu zeichnen sei: etwa in ruhiger Umgebung und Stimmung, ohne Leis‐ tungsdruck und Erwartungen, dafür mit umso mehr In‐ teresse am Motiv. Vor allem die wiederkehrenden, mit “Ethnographic Application” beginnenden Abschnit‐ te haben Anleitungscharakter. Doch Fluchtpunkt der Unternehmung ist weder dieses Zeichnen als Fertigkeit noch die Zeichnung als Objekt, sondern stets das dahinterliegende Sehen. Das Sehen selbst soll sich auf dem Weg über das Zeichnen schär‐ fen, entwickeln und verbessern – und vom looking zum seeing fortschreiten: Während Ersteres nur passiv und oberflächlich das bereits Bekannte streift, interpretiert Letzteres durchaus aktiv und intensiv eine sich neu er‐ öffnende Präsenz des Wahrgenommenen. Aktualität ge‐ winne das Vorhaben gerade durch die allgegenwärtige Reizüberflutung, die uns das meiste ausblenden und un‐ seren Blick nur noch oberflächlich schweifen lasse. Die Aktivität der Hand aber und die gestellte Aufgabe, eine bleibende Form auf Papier zu rechtfertigen, – so Cau‐ seys Prämisse – erzwinge eine Entscheidung und somit ein genaueres Sehen. Nach einer einleitenden Übersicht weist das zweite Kapitel das Zeichnen als legitime ethnografische Me‐ thode aus, besonders in Abgrenzung zur Fotografie. Ka‐ pitel 3 befasst sich, auch philosophisch und wissensge‐ schichtlich, mit dem Subjektiven und Selektiven der Wahrnehmung und mit den Implikationen des Konzepts der Repräsentation. Die folgenden Kapitel schreiten fort zu den Dingen selbst: Kapitel 4 problematisiert ihre Grenzen, ihre Abgrenzung voneinander und ihre äußere Form; Kapitel 5 beschäftigt sich mit der Sichtbarkeit ihres Inneren, etwa ihres Gewichts oder ihrer Struktur; Kapitel 6 mit ihrer Bewegung. Kapitel 7 fragt nach der Zeichenbarkeit des Abwesenden. Eine Besonderheit des Bandes bilden die zwischengeschalteten insgesamt 39 “Übungen” (etudes): Als Zeichenübungen sind sie über die Kapitel des Bandes verteilt und teils auch eth‐ nografischen Methoden zugeordnet. Die Paperback-Ausgabe ist ferner mit 72 Abbildun‐ gen in Schwarz-Weiß ausgestattet und bietet neben der Bibliografie auch ein Sach- und Namensregister. Cau‐ seys Buch richtet sich nicht nur an Forschende der Sozi‐ alwissenschaften, sondern an alle, die für ihre Arbeit das Sehen benötigen und es zu verbessern suchen: “This book is for readers who are willing to accept the chal‐ lenge to practice doing one thing: to draw in order to see” (15). Kathrin Klohs (kathrin.klohs@fhnw.ch) Di Giminiani, Piergiorgio: Sentient Lands. Indige‐ neity, Property, and Political Imagination in Neoliberal Chile. Tucson: University of Arizona Press, 2018. 246 pp. ISBN 978-0-8165-3552-1. Price: $ 55.00 Este libro presenta el caso de la comunidad Contreras (región de la Araucanía, Chile), a la que el estado chi‐ leno cedió 365 hectáreas como compensación por la “pérdida histórica” de tierra. Tomando distancia del des‐ mantelamiento del territorio ancestral como una mera tradición inventada por medio de la acción política (7) – propia de las críticas tanto progresistas como conserva‐ doras a los reclamos de tierras –, Di Giminiani intenta tomar en serio la “geo-filosofía” y el apego a la tierra entre los mapuches (8). Así, el libro enfatiza, no la significación de la tierra, sino la mutualidad de las relaciones entre esta y los hombres: “two subjects, land and people, which, rather than acting as preconstituted terms of a relation, are ma‐ de through such a relation” (12). Propone una constitu‐ ción mutua de ambos en tanto que sujetos políticos (6), cuya relación – descrita por medio del concepto de land connection – es tanto afectiva (affective) (14) como pro‐ ductora de significados: “a meaning-making relation between two subjects” (83). Las relaciones con la tierra y la formación de la persona son, pues, procesos mutua‐ mente imbricados: “the involvement of land in the pro‐ cess of self-making both preexists and is produced with the very act of navigating the environment” (58). En su‐ ma: “In Mapuche society, places make people as much as people make places” (11). Esta constitución mutua entre hombres y tierra intenta ser captada por medio del concepto de sentient landscape, definido por la presen‐ cia continua, en la tierra, de fuerzas que actúan en res‐ puesta a las acciones humanas (84): “the continuing pre‐ sence of forces embodied in the land that are responsive to human action” (11). Esta tierra indígena como sujeto dotado de sentidos aparece, a lo largo del libro, contrastado con la teoría estatal de la propiedad legal de la tierra donde ésta es, en cambio, un mero objeto de posesión estandarizable (7). Así, al final de cuentas, los reclamos por tierras pre‐ sentados por los mapuche al estado chileno tendrían co‐ mo efecto una masiva transformación de territorios an‐ cestrales que pasan de ser un sujeto cualitativo, topoló‐ gico y consciente, a volverse un objeto de intercambio estandarizado (143) con valor de mercado (5). Ahora bien, a pesar de su inconmensurabilidad y an‐ tagonismo conceptual, el autor reconoce el entrelaza‐ miento (entanglement) o coexistencia de ambas ontolo‐ gías en contradicción y mutua definición (7–14). Las prácticas e ideas en torno a la propiedad de la tierra emergen, pues, de un encuentro asimétrico entre ontolo‐ gías indígenas y legales: si la primera establece una re‐ Book Reviews 205 Anthropos 115.2020 lación de mutua constitución entre los humanos y la tie‐ rra, la segunda refuerza la división objeto/sujeto cons‐ truida en torno a una idea de propiedad independiente de las posibilidades agenciales del objeto poseído (114). Las “ontologías de la tierra” no son, pues, sino “modos, relaciones y categorías del ser que emergen de expresio‐ nes de conexiones con la tierra que son histórica y geo‐ gráficamente contingentes” (7). Este énfasis histórico es visible, por ejemplo, cuando al abordar la ontología del “espíritu ngen”, se resalta su “estatus híbrido” y se su‐ giere, no sólo ya abandonar cualquier definición genera‐ lizable de la ontología mapuche, sino además “recono‐ cer las intersecciones históricas de nociones aparente‐ mente animistas con principios que sugieren una fronte‐ ra más rígida entre humanos y no humanos” (91). Este planteamiento nos conduce a una serie de ambi‐ valencias propias de las relaciones entre los agricultores (sean mapuches o chilenos no indígenas) y las políticas estatales en torno a las tierras (xi). Quizá debido a estas ambivalencias, el autor descarta, desde el principio, cualquier intento analítico de “sistematizar el conoci‐ miento local en un sistema indígena coherente” (110) que refleje una teoría mapuche de la tierra: “the absur‐ dity of attempting to define what a Mapuche theory of geography, environment, and land is” (xi). Sea como fuere, tales ambivalencias están ligadas a una doble ten‐ sión presente en los reclamos por tierras y la noción de “territorio ancestral”. La primera es aquella entre las teorías locales sobre determinados lugares y las interac‐ ciones prácticas con ellos (58). La segunda tensión es aquella entre una determinada “creatividad política” y una cierta “estabilidad de las conexiones con la tierra” (5). Si aquella hace referencia a la reproducción de imá‐ genes de estilos de vida tradicionales que buscan legiti‐ mar a los demandantes frente a los agentes nacionales; ésta concierne a las redes relacionales (que incluyen en‐ tidades dotadas de sentidos y elementos topográficos) constitutivas de la persona mapuche (11). Dichas tensio‐ nes configuran el concepto mismo de “territorio ances‐ tral”, que emerge, en el contexto de los reclamos de tie‐ rras, como el resultado de una relación asimétrica entre lugar (place) y propiedad (property) (142). Esta última es “simultáneamente adoptada y debatida por los cam‐ pesinos mapuches” (113): “los residentes rurales mapu‐ ches han usado las tecnologías de la propiedad legal pa‐ ra resistir la acción colonial al mismo tiempo que las han moldeado en función de sus intereses en torno a las conexiones con la tierra” (115). Las ambivalencias mapuches parecen extenderse a la misma valoración de las características de lo propio, a veces considerado como parte de su “cultura”, otras co‐ mo “superstición”: “residents of comunidades are skep‐ tical of any claim that unquestioningly supports the existence of spirits and life forces in the landscape as well as of any categorical attempt to deny their existen‐ ce” (86). De hecho, ser mapuche sería una categoría de existencia que implica tanto la preservación de la tierra (y la subsistencia gracias a ella), como la adopción de prácticas y valores no mapuches (winka) (88). Así, aun‐ que “el respeto … es un valor que … se manifiesta a través de actos de cuidado (care) y reciprocidad hacia la tierra;” este es, al mismo tiempo, constantemente con‐ tradicho a través de acciones comprendidas como inva‐ sivas y en detrimento de la misma. Es decir, a pesar de que el cuidado y la explotación (exploitation) son con‐ ceptualizados como dos conjuntos socialmente distin‐ guibles de actitudes, ambos “se vuelven inseparables” en el compromiso (engagement) de los agricultores ma‐ puches (106) “de dar continuidad a la fertilidad de la tierra” (110). A lo largo del libro, Di Giminiani no pierde de vista que la desigualdad de este entrelazamiento ontológico vuelve las relaciones con no humanos un acto profunda‐ mente político: “Dwelling in the landscape is an intrin‐ sically political act once we recognise that engagement with nonhuman agencies ... works to reassert Indige‐ nous land ontologies vis-a-vis understandings of land as an inert and passive object” (56). Aunque de forma me‐ nos explícita, esta desigualdad parece reflejarse también en el uso de textos producidos por escritores, poetas y letrados mapuches como fuentes para el entendimiento de algunas nociones cruciales – como newen, terruño (13) o küpal, linaje (63) – o la traducción de ideas tales como “biodiversidad” (89). ¿En efecto, cómo se posi‐ cionan los mapuches campesinos y no letrados frente a la autoridad del texto escrito que aquellas fuentes po‐ seen? Y sobre todo: ¿qué nos dicen estos campesinos, no ya de manera explícita – sea por medio de una con‐ versación (93) o en respuesta a las preguntas del etnó‐ grafo (103) – sino de forma tácita? Aunque la escasa na‐ rración de mitos (66) y la opacidad de algunos rituales (80) en la comunidad Contreras podría hacer especial‐ mente ardua esta tarea, el autor da muestras de una en‐ comiable atención etnográfica cuando, por ejemplo, se cuida de imponer “estándares de sacralidad” (180) forá‐ neos y describe la condición sagrada del rewe como una consecuencia de las acciones de éste sobre la vida de los comuneros (174). Finalmente, esta constante conjunción de ambivalen‐ cia y desigualdad implica, para los mapuche, un riesgo permanente: “La adopción histórica de prácticas, nocio‐ nes y bienes (incluyendo documentos) de los winka, considerados necesarios para seguir siendo mapuche, requiere una domesticación de la diferencia que está siempre a punto de fracasar” (127). La “inestabilidad ontológica” (137), particularmente exacerbada en los re‐ clamos por tierras, suele traducir este riesgo en un decli‐ ve de lo propio frente a lo ajeno: “la adopción de nocio‐ nes y prácticas de propiedad, que se hicieron con la in‐ tención de preservar la conexión con el tuwün de uno, un elemento clave de la autodeterminación mapuche, también llevó al declive gradual de las prácticas y valo‐ res de la sociabilidad sobre las cuales se afirma la iden‐ tidad mapuche” (138). Al final de cuentas, en esta etno‐ grafía ejemplar, predomina la cautela, tanto al evaluar estos riesgos como al describir la alteridad mapuche: “El mundo compuesto a través de los reclamos de tie‐ rras no es marcadamente diferente al imaginado y expe‐ 206 Book Reviews Anthropos 115.2020 rimentado por la mayoría de los agricultores del sur de Chile. Sin embargo, estos reclamos pueden apoyar espe‐ ranzas y prácticas de reactivación de aquellas conexio‐ nes con la tierra sobre las cuales se construyen las onto‐ logías mapuche” (200). Juan Javier Rivera Andía (jjriveraandia@gmail.com) Dick, Hilary Parsons: Words of Passage. National Longing and the Imagined Lives of Mexican Migrants. Austin: University of Texas Press, 2018. 283 pp. ISBN 978-1-4773-1402-9. Price: $ 23.99 In “Words of Passage,” Dick turns the questions of social scientific migration research on their head by looking away from so-called receiving societies like the United States and refocusing our sights on how imagi‐ naries of moral mobility constitute social worlds within Mexico – how “getting ahead” links with and delinks from migration to the United States in ways that perva‐ sively filter, inform, and ultimately shape people’s lives whether they ever go north or not. The twining of social and geographic senses of mobility, as well as the ten‐ sions between them, runs through the book as a thread drawing together a long history of Mexican state dis‐ courses (reviewed in chap. 1) and the everyday “migra‐ tion talk” through which the inhabitants of Uriangato, Guanajuato, hash through their own life choices past and future, those of the people around them, and, cru‐ cially, their own and others’ standing as ethico-moral human beings in light of their trajectories. Consistently, Dick points out how migration talk can controvert the marginalizing effects of state discourses, even as it by and large reproduces the same moral expectations and, hence, the speakers’ own exclusion, as working-class people, from full citizenship and national belonging – a double bind of estrangement and desire captured by the phrase “national longing” in the book’s title. The argu‐ ment is, thus, a far-reaching one that goes beyond mi‐ gration to reexamine, through it, the hierarchical order‐ ing of Mexican national society. As indicated by the title, this fresh perspective is made possible thanks to its underpinnings in linguistic anthropology. While Dick’s articles are often more tech‐ nical, the book is framed to be widely accessible to scholars and readers interested in migration; in this, chapter 2 is a wonderfully valuable introduction to lin‐ guistic anthropological fieldwork methods that, rooted in the ethnographic particularities of Uriangato, will not fail to hold the specialist’s attention either. Just so, the book’s accessibility in general is no compromise. Far from the vagueness with which imaginaries can some‐ times be used, this key concept is grounded in rigorous analysis of how migration talk knits the present interac‐ tion between concrete individuals (many of Dick’s in‐ terviews are group conversations) with “counterpoint lives” against or in tandem with which people shape their own ethico-moral stances. Chapters 3, 4, and 5 all feature detailed analyses of transcribed materials, even as they treat us to a broad anthropological take on genres of interaction, gendered social roles, and cultural concepts key to grasping ethico-moral sensibilities in Uriangato. Migration talk, Dick shows, is by no means a narrow category here. It comes up in a huge range of settings and touches on all the most essential and com‐ pelling issues that Dick’s interlocutors find themselves up against in life: work, education, love, marriage, childrearing, homebuilding, Catholic religiosity (chaps. 3 and 5 are specifically dedicated to the last two). All of these themes feature throughout “Words of Passage.” To be clear, Dick’s contribution does not just lie in the way she repeatedly brings linguistic anthropological insights to bear on major topics to effectively and sim‐ ply reformulate them (for instance, in demonstrating how ethico-moral personhood must be understood as a collaborative interactional achievement, rather than as the outcome of an interior process of decision-making). Instead, the book’s contribution rests on the way in which it develops a linguistic anthropological frame‐ work strongly shaped by work on migrant-receiving so‐ cieties, that sought to challenge assimilationist narra‐ tives of immigration. By looking at how nonmigrant speakers in Mexico refract themselves through lives imagined elsewhere, Dick takes discussions of social in‐ dexicality, as a fundamental mechanism for the mainte‐ nance of national social orders, to a new level of intrica‐ cy and precision. At the same time, she vivifies these discussions by emphasizing how the usual language of “identity” and “positioning” is insufficient for capturing the on-the-spot contentiousness and processual openendedness of migration talk. It is through this careful at‐ tention to how talk as practice constitutes social rela‐ tions and life possibilities that Dick is able to argue that migration has been no failure of the Mexican state, but has effectively been harnessed by it not just as an in‐ come generator, as has oft been pointed out, but in the very reproduction of the national social order. “Words of Passage” makes a linguistic anthropologi‐ cal intervention into today’s pressing scholarly and pub‐ lic debates on migration that absolutely cannot be ig‐ nored. Yet the approach it develops also promises be‐ yond questions of migration. In this account, the strongest dialogical relation shaping Uriangatenses’ imaginaries of moral mobility is with the state; in this small industrial city, little room seems left for more het‐ eroglossic formulations. Little room seems left for alter‐ native nationalisms or visions of “the people” (el pueblo) that might break more firmly or dangerously from the state-led discourses on modernization that, however problematic, remain broadly compatible with Uriangato’s profoundly Catholic, profoundly family-ori‐ ented, and socially conservative sensibilities. The trans‐ gressive potentials of mobility, that is, are strongly po‐ liced here. As far as “getting ahead” without migrating, organized crime, with all its ethico-moral conundrums, does not seem to have made a dent at the time of Dick’s research – but it is not hard to see how “Words of Pas‐ sage’s” analytic framework could well serve in an inno‐ vative exploration of how the narco economy (simply to Book Reviews 207 Anthropos 115.2020

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References

Abstract

Anthropos is the international journal of anthropology and linguistics, founded in 1906 by Wilhelm Schmidt, missonary and member of the Society of the Divine Word (SVD). Its main purpose is the study of human societies in their cultural dimension. In honor of Wilhelm Schmidt‘s legacy, the cultivation of anthropology, ethnology, linguistics, and religious studies remain an essential component oft he Anthropos Institute – the organizational carrier of the journal.

Zusammenfassung

Anthropos - internationale Zeitschrift für Völkerkunde wird vom Anthropos Institut St. Augustin seit 1906 zweimal jährlich herausgegeben. Ursprünglich als Sprachrohr für katholische Missionarsarbeit geplant, gilt sie heute als wichtige Fachzeitschrift der allgemeinen Ethnologie. Sie behandelt sowohl kulturelle als auch sprachliche Themen in mehreren Sprachen, mit Schwerpunkt auf den Völkern des gesamtamerikanischen und afrikanischen Kontinents.